OTOÑO
Aún suda la piel
bajo el claro cielo de octubre.
Aún las olas salpican risas
y las rosas se abren,
despampanantes al sol,
tras las lluvias de hace unos días.
Aún hace calor para pensar.
Y sin embargo
los granados están imponentes
y los atardeceres son más rojos
y el viento más fresco.
El mar es más profundo y oscuro ahora.
Aún no te he escrito
y ya el otoño me llena de nostalgia.
La melancolía torna mi lápiz naranja
y el trino llega triste desde los árboles,
decadentes poco a poco.
El otoño llama a mi puerta,
aunque el mundo guarde sus tiempos.
Aún suda mi piel,
aunque ya busco el calor de la tuya
para entregarme.
bajo el claro cielo de octubre.
Aún las olas salpican risas
y las rosas se abren,
despampanantes al sol,
tras las lluvias de hace unos días.
Aún hace calor para pensar.
Y sin embargo
los granados están imponentes
y los atardeceres son más rojos
y el viento más fresco.
El mar es más profundo y oscuro ahora.
Aún no te he escrito
y ya el otoño me llena de nostalgia.
La melancolía torna mi lápiz naranja
y el trino llega triste desde los árboles,
decadentes poco a poco.
El otoño llama a mi puerta,
aunque el mundo guarde sus tiempos.
Aún suda mi piel,
aunque ya busco el calor de la tuya
para entregarme.
| Imagen by Roberto Ariza e Isidro Prieto |


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