La rusa

Apareciste un sofocante día de julio, perdida en un aparcamiento cercano al aeropuerto; seguramente abandonada porque estorbabas en ese viaje más que planificado en el que no tenías cabida.
Hambrienta, deshidratada y sucia, te dieron galletas con agua y mimos para que no te murieras de inanición y desconsuelo al ver que no volvían a buscarte.
Pero mi hermana se empeñó en encontrar a esos que te trataron como un objeto y como tal, te usaron y te tiraron. Mientras tanto, te acogimos con un saquito de pienso y un cubo de agua. 
Te costó mucho dejar que se te acercara un humano, no aceptabas una caricia y te escondías siempre que nos veías. Imagino lo mal que lo debiste de pasar el tiempo que estuviste sola debajo de los coches. Ahora me alegro enormemente de que no volvieran a por ti, máxime porque gente que te abandona no se merece un cariño como el tuyo. Desde hace ya casi un año, te has vuelto imprescindible en nuestras vidas. En la mía y en la de tu madre y tus hermanos adoptivos. Sí, ahora somos familia numerosa... cuatro gatitos que disfrutan correteando y trepando por todos sitios. Pero quien más agradecida está por la inestimable compañía de tu sonroneo, tu amasar cariñoso, tu pelo tan suave y tu collar rosa coqueto, sin duda, soy yo.
La “rusa”, a quien no pusimos nombre para no cogerle cariño, y ya que era de raza "Azul Rusa" no nos complicamos más en la elección, ahora se llama Rusi y tiene casa y amor; lo básico que cualquier animal debiera tener.
Si de verdad amas a los animales, adopta, no compres. Ayuda a dar una vida digna a las mascotas abandonadas o sin hogar.




A UN GATO



No son más silenciosos los espejos 

ni más furtiva el alba aventurera; 

eres, bajo la luna, esa pantera 
que nos es dado divisar de lejos. 
Por obra indescifrable de un decreto 
divino, te buscamos vanamente; 
más remoto que el Ganges y el poniente, 
tuya es la soledad, tuyo el secreto. 
Tu lomo condesciende a la morosa 
caricia de mi mano. Has admitido, 
desde esa eternidad que ya es olvido, 
el amor de la mano recelosa. 
En otro tiempo estás. Eres el dueño 
de un ámbito cerrado como un sueño.

-Jorge Luis Borges-


Imagen by Rocío Liáñez Andrades



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