MI VIDA. Segunda Parte NO Interpretativa.
Y esos colores no concibieron en trocarse más que en pequeños grises a medida que su enérgica y vivaz persona llegaba a la más inminente e introspectiva adolescencia. Una suma de nimias pero poderosas realidades, le concienciaban que no alcanzaría a ser esa princesita, no pintaría su arcoíris, ni habría inefables flores... porque ya vivía en foscas neblinas.
Inquietante persistencia por salir de ese oscuro que de pronto le envolvía, que no le dejaba vislumbrar su mar, la inmensidad de su libertad. Sentimientos que nunca antes emergieron le desbordaban ahora incesablemente, forjándose un continuo. Pesadillas en despertares, empero, vuelos en los sueños... saltando al vacío de encumbrados edificios, con magnas alas agitándose para ascender más y más alto sin rebasar el cielo. Allí conquistaba sus grandes deseos, allí podía detenerse en agudas cimas y vanagloriarse de futuros anhelos.
Perpetuos refugios en personas que creían conocer el cariño. Búsqueda incesante de abrazos sin pedirlos, dulces caricias, cálidos abrigos. Llantos en ausentes torsos... Su personalidad se forjaba irónicamente cada vez más débil, permitiendo irrisoriamente irrumpir frívolas decisiones en eximios momentos.
A pesar de ello, ni en malos tiempos, dejó de ondear su brío... le fortalecía su más intenso empeño. Arrancando levemente el vuelo, en lóbregos años, emprendió a rodearse de mortales lejanos a su afín. Y así dejó pasar sus estaciones más jóvenes, sin perder frescura. Desfilando por periodos carentes de autonomía, consintiendo dejar paso a sus satisfacciones para surtir de caprichos a terceros. Pero la empatía es una senda bien arriesgada para todo aquel que atraviese la línea, y su vereda rebasaba con creces ese nivel convirtiéndose en protección, fraternidad, asumiendo papeles que no eran suyos...
Y llegó, llegó el grito interno, llegó la desesperación, llegó el odio, el reproche... y de nuevo quiso VIVIR, VIVIR con mayúsculas. Salir de la inercia y emprender lo previo abandonado... hasta que apareció él... de pronto su mundo volvía a colorearse con pinceles imponentes.
...Una noche de Noviembre, una puesta en escena y sus quebrantadas palabras le hicieron mella...



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