EL SILENCIO
Una vez callaron todos los relojes
y se fue la muchedumbre
de gritos y palabras vacías,
se apagaron todas las luces
de este lugar ansiado.
Una pequeña vela, sin ganas,
abandonada, tiritaba de frío.
Las notas que escuchaba de fondo,
elegidas con calma otro día,
me acompañaban esta noche.
El cristal que todo lo abarca,
frío también, también en silencio,
escondía la oscuridad
del otro lado, aguardando.
Se abrió la puerta,
entraste pausado, callado,
Y se hizo el silencio
para escuchar tu voz....


Y el silencio se ha hecho en mí leyendo y releyendo esta maravilla de poema. Precioso. :D
ResponderEliminarMuchas gracias a ti por leernos y por seguirnos. Es un placer poder compartir nuestras letras y aún más que os gusten.
Eliminar