Mientras duermes

Infinito monte de paz
vigila tus sueños y mis pesadillas.
Sol,
luz fugaz, inconstante,
que azota mi piel 
mientras duermes.

Las líneas que anoche me leíste 
están hoy cerradas.
Los besos que te regalé
están hoy en mis labios...
esperándote, 
mientras duermes.

Fulgor de brazos de amantes
de esta noche pasada.
Bronwyn, tus poemas y los míos.
Parece que despiertas, amor.
No, sólo te imaginaba acariciando
de nuevo mi pelo, mi cara.

Me quema el desnudo de tu mirada.
Me rindo al placer de tus desvelos,
a tu fuego, 
a tu escarcha.
¿Qué me quieres, amor?
No consigo entender tu silencio.

Cierro mis ojos
te veo dormido,
te veo de miel y agua.
Sueñas en el amor
y en otros demonios.
¿Sueñas conmigo?

Sueño que todo sigue así,
en calma,
con la brisa, 
con el sol,
con las brumas, 
la montaña.

No te vayas, no,
no te vayas, amor...
¡Quiero beber yo de tus ganas!
Todas las noches comienza todo,
todas las noches
mi desnuda esperanza.


*Poema publicado por primera vez en este blog el 1 de enero de 2018


Hombre dormido, de Carolus Duran
Imagen: «Homme endormi», Carolus-DuranPalais des beaux-arts de Lille

Comentarios